Otoño

Nueva estación

El otoño anda apresurado porque le cedió demasiados días al verano. Su amistad les une desde el principio de los tiempos, pero cada año un otoño cansado va dejándose contagiar por la alegría y la vitalidad del verano.

Cuando el otoño aparece, la vida cambia, se transforma, y no solo el paisaje se inunda de colores marrones y naranjas, también los frutos despiertan del letargo; nueces y castañas florecen para que los animales del bosque se alimenten y se fortalezcan ante la llegada del invierno. El tic – tac del reloj se hace presente y retornan las rutinas y los horarios.

Libros de texto, lápices de madera y cuadernos pintan la realidad en otoño, pero gracias a la lluvia que le acompaña, las mentes infantiles dejan volar su imaginación a través de las ventanas.

Los días son más cortos, las playas quedan desiertas pero los hogares vuelven a oler a cenas alrededor de la mesa, se escucha de nuevo el silbido de la cafetera y las ollas recuperan el espacio que perdieron en verano, sustituidas por ensaladeras y comidas rápidas.

El ambiente destila familia, escuela, nuevos propósitos y apasionantes proyectos. Vuelve el orden y surge la iniciativa y las ganas de cumplir sueños antes de la llegada del invierno, el cual, recuerda lo alcanzado de la lista y aquello a lo que renunciamos desde el primer día del año.

El otoño no duerme, se mantiene alerta porque sabe que el invierno irrumpirá en el escenario con fuerza y quiere estar preparado y retirarse poco a poco con dulzura y suavidad. Él y el invierno no acaban de entenderse en estos últimos años, el invierno se volvió severo y se presenta en cualquier momento sin hacer sonar la campana que marca el cambio de estación.

Quizás este año sea diferente y el otoño pueda cumplir su acuerdo pactado con el universo y dejar que el pincel siga tiñendo el paisaje de colores dorados y hermosos.

 

Safe Creative #1610170251189

Deja un comentario